Productores de las comunidades serranas de Atoyac reiteraron la necesidad de que el maíz criollo obtenga un mejor precio en el mercado regional, al advertir que las condiciones actuales no compensan el esfuerzo invertido en su cultivo y ponen en riesgo la estabilidad económica de las familias campesinas.
El planteamiento fue central durante la primera Expo Feria de Maíces Criollos, espacio que reunió a agricultores dedicados a la conservación de variedades nativas y que permitió mostrar la riqueza agrícola de la región. En esta edición se exhibieron 14 tipos de maíz, entre ellos morado, escorpioncillo, elotillo, zapalote, amarillo, luna y sapo.
Durante el encuentro, los productores explicaron las características de cada semilla, sus métodos de siembra y los usos tradicionales del grano. Coincidieron en que la apertura de nuevos mercados es indispensable para evitar que el maíz criollo continúe vendiéndose por debajo de su valor real, situación que persiste por la limitada demanda y la falta de intermediarios que reconozcan su calidad.
Los agricultores destacaron que estas variedades poseen atributos superiores, como sabor, textura y resistencia, además de conservar una pureza genética transmitida por generaciones. Subrayaron que este patrimonio agrícola y cultural debería traducirse en un precio más alto en el ámbito regional y estatal, dado su valor nutricional y su importancia para la identidad de los pueblos serranos.
La feria también incorporó actividades culturales, incluida la presentación de la Danza del Cortés, que refuerza la relación histórica entre el maíz y las tradiciones locales. Asimismo, participaron estudiantes y docentes de instituciones educativas de la región, quienes instalaron un banco de semillas y mostraron materiales relacionados con el origen del maíz en diversas culturas mesoamericanas e hispánicas.
El encuentro reafirmó el compromiso de los productores de seguir impulsando la conservación del maíz nativo y de gestionar mejores condiciones de comercialización que garanticen un ingreso digno para las familias campesinas.






