Al cumplirse 31 años de la masacre de Aguas Blancas, integrantes de la Organización Campesina de la Sierra Sur (OCSS) realizaron una marcha en la comunidad del mismo nombre, en el municipio de Coyuca de Benítez, para reiterar su demanda de justicia y exigir al Gobierno Federal retomar las investigaciones, al considerar que hasta el momento no ha existido voluntad jurídica ni política para procesar a los responsables.
Durante la conmemoración, los manifestantes recordaron que el 28 de junio de 1995 un operativo policial dejó un saldo de 17 campesinos asesinados en el vado de Aguas Blancas. Posteriormente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, mediante la resolución 3/96 emitida el 23 de abril de 1996, determinó que en esos hechos se registraron graves violaciones a las garantías individuales de las víctimas.
Como parte de la movilización, los integrantes de la OCSS también solicitaron la liberación de Antonio Barragán Carrasco, sobreviviente de la masacre, quien además ha sido víctima de desplazamiento forzado desde 1996 y, según la organización, de una detención arbitraria ocurrida en 2001.
En el acto conmemorativo, el Colectivo Magisterial Independiente (CMI) señaló que mantener viva la memoria de Aguas Blancas resulta indispensable, ya que, a su consideración, las consecuencias de aquella tragedia continúan presentes en la realidad del país, pese a los intentos por minimizar o relegar el caso de la memoria pública.
Los participantes afirmaron que este episodio representa un referente para los movimientos sociales en México y sostuvieron que preservar su memoria es fundamental para exigir verdad, justicia y garantías de no repetición. Asimismo, recordaron a las víctimas con un mensaje en el que expresaron que el sacrificio de los campesinos continúa siendo un símbolo de lucha y resistencia para las organizaciones sociales.






