Habitantes del ejido Guajes de Ayala localizaron en la sierra de Coyuca de Catalán los restos de un campamento que presuntamente era utilizado por integrantes de la Familia Michoacana para adiestramiento y elaboración de artefactos explosivos destinados a ser lanzados mediante drones.
El comisario de Guajes de Ayala, Javier Hernández, informó que durante la inspección fueron encontrados 120 cilindros metálicos y alrededor de 140 kilogramos de pólvora, materiales que aparentemente serían empleados para fabricar las bombas.
Entre los objetos asegurados también había diversas sustancias químicas que, de acuerdo con las primeras apreciaciones, podrían incorporarse a los explosivos para incrementar su capacidad destructiva. Entre ellas se encontraba una botella de ácido sulfúrico, sustancia que, según el comisario, representa un riesgo elevado debido a su toxicidad.
La zona habría sido utilizada recientemente por integrantes del grupo criminal que mantuvieron sitiado al ejido, donde incluso emplearon maquinaria pesada para bloquear caminos e impedir que los habitantes pudieran salir del lugar o recibir apoyo durante la agresión.
El hallazgo se realizó en un punto conocido como El Filo, donde además fueron ubicadas estructuras que presuntamente funcionaban como trincheras y búnkers utilizados por integrantes de la organización delictiva.
Hernández explicó que los materiales fueron descubiertos aproximadamente un mes atrás, pero permanecieron bajo resguardo hasta que personal del Ejército acudió para realizar el aseguramiento correspondiente y posteriormente destruir los artefactos y sustancias explosivas.
Ante estos hechos, el comisario advirtió que el descubrimiento evidencia la capacidad operativa que mantiene la Familia Michoacana en la región y consideró necesario reforzar la presencia de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Guardia Nacional para garantizar la seguridad de los habitantes y atender las amenazas dirigidas contra el ejido.






