El robo de energía eléctrica representa para la Comisión Federal de Electricidad (CFE) pérdidas estimadas en alrededor de 2 mil 500 millones de pesos al año en Acapulco, debido a las conexiones irregulares y tomas clandestinas que persisten en distintos sectores de la ciudad.
La problemática no se concentra únicamente en las zonas populares. De acuerdo con la información proporcionada por la paraestatal, el uso ilegal del suministro también se presenta en unidades habitacionales, colonias de mayor poder adquisitivo, fraccionamientos privados y áreas residenciales de la zona Costera y Diamante.
Según datos expuestos en julio por el superintendente de la CFE Zona Acapulco, Manuel Romero Castellanos, se estima que 130 mil familias mantienen conexiones irregulares para obtener el servicio eléctrico. La cifra equivale al 23.1 por ciento de los más de 430 mil usuarios que cuentan con un suministro regularizado y realizan el pago correspondiente.
Entre las prácticas detectadas se encuentra la manipulación de medidores y la instalación de los llamados “diablitos”, así como otras conexiones clandestinas utilizadas para abastecer de electricidad a viviendas y establecimientos, particularmente para el funcionamiento de equipos de aire acondicionado.
La CFE advierte que estas acciones constituyen un delito y pueden derivar en procedimientos legales. Las sanciones económicas señaladas por la propia dependencia van de 23 mil hasta 278 mil pesos, dependiendo de las características del caso y las disposiciones aplicables.
A las sanciones económicas también pueden sumarse penas de tres a 10 años de prisión, de acuerdo con el Código Penal Federal, para quienes sean sorprendidos alterando medidores o realizando conexiones ilegales para modificar o evadir el registro del consumo eléctrico.
Romero Castellanos precisó que los 2 mil 500 millones de pesos corresponden a una estimación anual y aclaró que para establecer una cifra definitiva sería necesario realizar un análisis oficial de los registros y montos que la empresa deja de percibir por el suministro no regularizado.
Ante este escenario, la Comisión Federal de Electricidad mantiene acciones para regularizar el servicio en diferentes colonias de Acapulco, con el objetivo de reducir el número de usuarios que permanecen conectados de manera irregular y avanzar en la incorporación de estos consumidores al esquema formal de suministro.
La cifra de 130 mil familias detectadas con conexiones ilegales, frente a los 430 mil usuarios regularizados, refleja la magnitud del problema que enfrenta la CFE en el puerto y el impacto económico que representa el robo de energía eléctrica.






