La inconformidad por cambios en la estructura administrativa de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) provocó la toma de las instalaciones de la Delegación Regional en La Montaña, donde trabajadores exigieron revertir la separación de sus cargos de los responsables de las áreas de Almacén de Libros y Recursos Humanos.
Los manifestantes señalaron que Miguel Ángel Villanueva Vargas y Efrén Castillo Muñoz fueron removidos de sus funciones mediante decisiones que consideran injustificadas. Acusaron que estos movimientos responderían a acuerdos entre representantes de las corrientes sindicales del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), con funcionarios de la dependencia estatal.
En defensa de su permanencia, Villanueva Vargas, quien se identificó como integrante de la CETEG, explicó que lleva 13 años al frente del almacén regional de libros de texto. Recordó que, cuando comenzó su labor, la distribución de materiales escolares se concentraba en planteles de educación primaria de apenas 10 municipios.
Como parte de su trayectoria, afirmó que impulsó mecanismos para hacer llegar los libros gratuitos hasta las comunidades más apartadas de la región, entre ellas Arroyo Prieto y Agua Tordillo, así como localidades de Cochoapa El Grande, Metlatónoc y Tlacoapa.
Los trabajadores sostuvieron que su representación sindical tiene presencia en distintos puntos de La Montaña y demandaron a las autoridades educativas dejar sin efecto los nombramientos que califican como ilegales. También aclararon que su inconformidad no está relacionada con directores, supervisores ni personal de base, sino con las decisiones tomadas desde la estructura de la dependencia.
La movilización, advirtieron, continuará hasta obtener una solución al conflicto. Los inconformes responsabilizaron a las autoridades de la SEG de permitir decisiones presuntamente condicionadas por intereses de las organizaciones sindicales.
En otro conflicto dentro del sector educativo, padres de familia de la escuela primaria Ignacio Manuel Altamirano, ubicada en Tlapa, suspendieron las actividades escolares y bloquearon los accesos al plantel para solicitar la salida de uno de los docentes.
Los inconformes señalaron que el profesor, identificado como Marco Antonio, presuntamente se presenta a impartir clases con aliento alcohólico, grita a los alumnos, golpea el escritorio y llega a quedarse dormido durante la jornada escolar. También lo acusaron de permitir que los menores jueguen en lugar de desarrollar las actividades académicas.
A estas inconformidades agregaron la falta de entrega oportuna de informes a los padres de familia y el supuesto uso constante del teléfono celular durante las clases. Según los manifestantes, esta situación ha generado tal descontento entre los estudiantes que algunos ya no quieren acudir a la escuela.
Ante estos señalamientos, las familias exigieron la intervención de las autoridades educativas para atender sus demandas y resolver el problema que mantiene paralizadas las actividades en el centro escolar.







