El gobierno de Guerrero anunció la puesta en marcha de un censo ampliado en comunidades de los municipios de Acapulco, San Marcos, Chilpancingo e Iguala, con el objetivo de identificar de manera integral los daños ocasionados por el sismo de magnitud 6.5 registrado la mañana de este viernes, cuyo epicentro se localizó en San Marcos. La medida busca incorporar a otras localidades que han reportado afectaciones y contar con un diagnóstico preciso para la atención de la emergencia.
La gobernadora Evelyn Salgado Pineda realizó un recorrido por la cabecera municipal de San Marcos, acompañada por el alcalde Misael Lorenzo Castillo y autoridades de Protección Civil estatal, así como por elementos del Ejército y la Marina, para supervisar las zonas con mayores daños. En una primera evaluación preliminar, se identificaron afectaciones relevantes en San Marcos, Chilpancingo, Acapulco e Iguala.
Salgado Pineda informó que brigadas de Protección Civil llevarán a cabo revisiones casa por casa para evaluar las condiciones de las viviendas y comercios, al señalar que los daños son diversos y no homogéneos. Precisó que las labores ya se realizan en San Marcos y se extenderán a otras comunidades que han reportado impactos.
La mandataria estatal indicó que la infraestructura carretera y los caminos se mantienen en buen estado, sin comunidades incomunicadas, y que tanto el Aeropuerto Internacional de Acapulco como la Autopista del Sol operan con normalidad.
Añadió que, una vez concluido el censo en las zonas afectadas, se iniciará la entrega de apoyos a las personas y familias que registraron pérdidas. Durante el recorrido, confirmó el fallecimiento de una mujer de 50 años en la comunidad de La Mina, a consecuencia del colapso de una barda, así como el reporte de cinco personas lesionadas.
Asimismo, señaló que se brindará apoyo a la familia de la víctima y que se atienden los daños estructurales en el hospital del ISSSTE en Chilpancingo, desde donde algunos pacientes fueron trasladados al estado de Morelos como medida preventiva.
Finalmente, la gobernadora constató daños principalmente en viviendas antiguas construidas con adobe, donde se registraron caídas de tejas, cuarteaduras y desprendimientos de material. Indicó que las familias fueron evacuadas de los inmuebles con riesgo, mientras que otras casas dañadas se encontraban deshabitadas.







