La estrategia de seguridad en Acapulco debe extenderse más allá de las zonas turísticas y atender de manera prioritaria a las colonias populares, donde habitan miles de trabajadores que sostienen la actividad económica del puerto, afirmó el inspector de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), José Luis Islas León.
Durante su participación en la sesión semanal de la asociación civil Grupo ACA, el mando federal sostuvo que la construcción de la paz no puede centrarse únicamente en la vigilancia de la Costera Miguel Alemán o la zona Diamante, sino que debe incluir acciones que mejoren las condiciones de vida en los barrios con mayores necesidades.
En su mensaje, destacó que la seguridad en los destinos turísticos se fortalece cuando se dignifican las comunidades donde reside la población, al señalar que son precisamente esos sectores los que diariamente contribuyen al funcionamiento y desarrollo de Acapulco.
Asimismo, explicó que la prevención del delito es un factor clave para proteger tanto a los habitantes como a los visitantes, ya que un entorno seguro genera confianza, impulsa la actividad turística y favorece el crecimiento económico del municipio.
El representante de la SSPC señaló que entre los principales desafíos que enfrenta Acapulco se encuentran el crecimiento urbano desordenado, la desigualdad social y las carencias de infraestructura en zonas periféricas, donde aún existen deficiencias en pavimentación, alumbrado público y servicios básicos.
Añadió que muchas de estas condiciones propician escenarios de riesgo, por lo que consideró indispensable garantizar oportunidades equitativas para que la población pueda desarrollarse en entornos seguros y adecuados.
De igual forma, subrayó la importancia de reforzar los programas preventivos dirigidos a jóvenes en situación vulnerable, con el objetivo de evitar que sean captados por grupos delictivos y ofrecerles alternativas de desarrollo.
En entrevista posterior, Islas León destacó que existe una coordinación permanente entre los tres niveles de gobierno a través de las mesas de seguridad, donde diariamente se diseñan y evalúan las estrategias operativas para el puerto.
Finalmente, señaló que el desafío actual no solo consiste en disminuir la incidencia delictiva, sino en mantener los índices de seguridad en niveles favorables de manera sostenida, aunque evitó precisar cifras sobre el número de elementos desplegados en el municipio.






