La violencia volvió a golpear a una comunidad de la Montaña de Guerrero. La tarde del martes, un grupo de hombres armados atacó a una familia que se encontraba trabajando en un sembradío de maíz, en la localidad de Huitzapula, municipio de Atlixtac.
Según testimonios de habitantes, los hechos ocurrieron alrededor de las 15:00 horas en una parcela ubicada en el cerro conocido como Totolapan, anexo de Huitzapula. Los agresores, presuntamente vinculados con un grupo de autodefensa relacionado con la organización criminal Los Ardillos, abrieron fuego contra cinco integrantes de la familia.
Entre las víctimas se encontraban tres adultos y dos menores de edad. Los disparos fueron realizados desde una distancia considerable y provocaron la muerte de los dos adolescentes, mientras que un hombre de 62 años resultó gravemente herido.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Catalina Bello Esteban, de 15 años, y José Sánchez Borjas, de 17 años. En tanto, Tiburcio García Amado, de 62 años, fue trasladado para recibir atención médica debido a las lesiones que sufrió durante el ataque.
Este nuevo hecho se suma a la ola de violencia que ha afectado a Huitzapula y otras comunidades de la región. Apenas el 26 de agosto, el profesor y padre buscador Federico García Parra fue asesinado cuando salía de un curso de capacitación en la cabecera municipal de Zapotitlán Tablas.
De acuerdo con los reportes, hombres armados que viajaban en una motocicleta dispararon contra el docente. García Parra intentó ponerse a salvo, pero los agresores lo siguieron y volvieron a atacarlo hasta quitarle la vida.
El profesor se había incorporado a las labores de búsqueda de personas desaparecidas luego de que, en septiembre de 2025, su hijo Luis Fernando García Sánchez fuera reportado como desaparecido. Desde entonces, se integró al colectivo de familiares de desaparecidos Luciérnaga para participar en la búsqueda de su hijo.
La violencia en esta zona de Guerrero llevó a que el pasado 17 de agosto, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda pusieran en marcha el Plan Maestro, estrategia con la que buscan recuperar la seguridad en Chilapa, Atlixtac, Zapotitlán Tablas y Olinalá.
La situación se agravó desde mayo, cuando estos cuatro municipios fueron escenario de diversos ataques. En Chilapa, durante seis días, presuntos integrantes de Los Ardillos atacaron las comunidades de Xicotlán, Acahuehuetlán y Tula, hechos que provocaron el desplazamiento de cientos de habitantes.
Atlixtac también enfrentó episodios similares, mientras que en Olinalá se registraron hechos de extrema violencia, entre ellos el desmembramiento de más de 20 personas en distintos acontecimientos.
Como parte de la atención a las comunidades afectadas, el 25 de agosto la funcionaria federal y la gobernadora acudieron a Teticic, municipio de Olinalá, para entregar alimentos a familias desplazadas por la violencia.
Sin embargo, hasta ahora no se han reportado detenciones relacionadas con los ataques registrados desde mayo. En contraste, algunos de quienes denunciaron públicamente la violencia han enfrentado consecuencias: Jesús Plácido Galindo, quien encabezaba la resistencia en Chilapa, permanece detenido en el penal de máxima seguridad del Altiplano, mientras que el profesor Federico García Parra, una de las voces que exigía seguridad para Huitzapula, fue asesinado.






