Luego de permanecer fuera de sus comunidades durante varios meses a causa de hechos de violencia, familias de Tula y Xicotlán, en Chilapa de Álvarez, Guerrero, comenzaron a retornar de manera gradual a sus hogares, tras el reforzamiento de la seguridad implementado por autoridades estatales y federales.
Como parte de este proceso, autoridades estatales acompañaron este sábado a habitantes durante su regreso a Tula, en acciones contempladas dentro del Plan Maestro para la Montaña Alta y Baja de Guerrero. El objetivo es generar condiciones que permitan a las familias recuperar sus actividades y reconstruir la vida comunitaria.
Para apoyar esta etapa de retorno, se distribuyeron artículos de primera necesidad, se otorgaron apoyos básicos y se restableció el servicio de agua potable. En Xicotlán, el regreso ya alcanza aproximadamente al 75 por ciento de las familias, de acuerdo con información proporcionada por los propios habitantes.
Paralelamente, pobladores de la Montaña Baja han manifestado su decisión de deslindarse de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF) y del Consejo Indígena Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ), al considerar que su presencia ha generado conflictos y divisiones dentro de las comunidades.
Habitantes de Xicotlán señalaron que buscan recuperar sus mecanismos tradicionales de organización y solicitaron que continúe la presencia de las corporaciones de seguridad, debido al temor de que puedan repetirse los hechos violentos ocurridos en mayo. Su intención, indicaron, es mantener sus estructuras comunitarias sin integrarse a dichas organizaciones.
Entre los antecedentes que mantienen la preocupación en la localidad se encuentran los asesinatos de excomisarios. José Pablo Xanteco fue privado de la vida en octubre de 2021 sobre la carretera Atzacoaloya-Chilapa, mientras que en abril de este año fueron asesinados Eugenio Rita Patricio y su esposa al interior de su vivienda.
La situación se agravó en mayo, cuando integrantes de la CRAC-PF y el Cipog-EZ denunciaron una incursión armada en Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, hechos que dejaron personas fallecidas, viviendas incendiadas y provocaron el desplazamiento de más de un centenar de habitantes.
Por estos acontecimientos, varias personas fueron detenidas y enfrentan procesos legales. Entre ellas se encuentra Jesús N, identificado como vocero del Consejo Indígena, quien es señalado por su presunta responsabilidad en el homicidio de un comisario de Xicotlán y permanece recluido en el penal del Altiplano, en el Estado de México, mientras continúa su proceso judicial.






